En este blog podrá leer poemas del poeta valenciano Pere Bessó en catalán y Español/Castellano. También puede leer su vasta obra en su sitio web: http://perebesso.com

miércoles, 2 de noviembre de 2011

NARCÍS DE MATINADA

Imatge Presa de la xarxa





NARCÍS DE MATINADA




Batibull de narcissos,
núvols de blancs capolls onejant en altes tiges,
memòria de l’amor intensa i sensitiva,
bulbs petits en terra d’argila, ordinaris, potser,
però jo l’he estimat, el meu narcís singular entre remors abrivades
aquesta matinada d’octubre.
Un perfum de dubtosa utilitat per a guaitar la solitud de tardor,
mentre apresse la darrera cervesa del desig,
ara que la foscor és asfalt de l’ànima,
i l’esclat ombrívol se’n va a altres llocs, a d’altres somnis.
Encara aquesta tardor fronterera al lloc més amagat del neguit,
i em trobe repetint l’encant de les pèrdues:
porte a casa aquest gros bulb i l’arrange per a fer l'encanteri complet en aigua clara
damunt de les roques d’un gerro il•luminat:
la revelació més fosca de la seua procedencia fosca
en començar a capir el costat més punyent de l’alenada,
instintivament, a la manera com la meua sang de tardor cova la mort abstreta,
vinclat per tots els costats.
Narcís, encara un punt de resplendor en aquest petit estany artificial
de la consciència eixint de l'espill del mite
cap a l’aplec del somni desdit de sí mateix,
avançant com una lenta punxada desdibuixada.
Xiuxiueja al poema l’enganyosa desídia del seu perfum,
i el deixe morir en el temps assenyalat.
Aquesta volta, però, sent la meua malastruga manera d'olorar-lo
en la lenta revifada ombra al cor d'un somni estranyament confiat.

(de Les roses de Lancelot, 2006)





NARCISO DE MADRUGADA





Batiburrillo de narcisos,
nubes de blancos capullos ondulándose en altos tallos,
memoria del amor intensa y sensitiva,
bulbos menudos en tierra de arcilla, ordinarios, quizás,
pero yo he estimado mi narciso singular entre rumores azuzados
esta madrugada de octubre.
Un perfume de dudosa utilidad para contemplar la soledad de otoño
mientras apuro la última cerveza del deseo,
ahora que la oscuridad es asfalto del alma,
y el vislumbre sombrío se va a otros lugares, a otros sueños.
Todavía este otoño fronterizo en el lugar más escondido del desasosiego,
y me encuentro repitiendo el encanto de las pérdidas:
llevo a casa este bulbo abultado y lo preparo para hacer el encantamiento completo en agua clara
sobre las rocas de un jarrón iluminado:
la revelación más oscura de su oscura procedencia
al comenzar a entender el lado más punzante del resuello,
instintivamente, tal como mi sangre de otoño incuba la muerte ensimismada por todos los lados.
Narciso, un punto de resplandor todavía en este pequeño lago artificial de la conciencia
saliendo del espejo del mito
a la llamada del sueño desdicho de sí mismo,
avanzando como una lenta punzada desdibujada.
Susurra en el poema la engañosa desidia de su perfume,
y lo dejo morir en el tiempo señalado.
Pero esta vez siento mi torpe manera de olerlo
en la lenta sombra reanimada del corazón de un sueño extrañamente confiado.

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2 comentarios:

Blogger Perfecto ha dicho...

Lo que unas hermosas flores pueden conseguir¡
Un buen poema para encarar Octubre.

Un abrazo.

2 de noviembre de 2011, 18:03

 
Blogger Pere Bessó ha dicho...

Hermosas palabras las tuyas que me recuerdan que tengo un excelente lector, Perfecto Herrera Ramos.
Y al que le debo un rincón en mi destiempo cordial.
UN abrazo,
Pere

2 de noviembre de 2011, 18:29

 

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