En este blog podrá leer poemas del poeta valenciano Pere Bessó en catalán y Español/Castellano. También puede leer su vasta obra en su sitio web: http://perebesso.com

domingo, 27 de junio de 2010

LA LLUM DE LA MEUA PELL-PERE BESSÓ

Imagen tomada de la red








LA LLUM DE LA MEUA PELL







La dona que lluu la indumentària
de la llum en els llargs matins d’hivern
tempta la pell dels segles en l’origen
del seu cos d’espurnes, quan era pedra,
ocell, rierol, devota matèria
oberta als requeriments del solc,
fertilitat en jou.
S’encén foradant els pous de la terra
a prop dels arbres més antics,
testimoni del dolç camí de les acàcies.
Cerca les àmfores de la pluja que sana,
on resta gemegant l’ansietat dels homes.
Enyora l’esplendor de l’estel mai no atés,
la muda de la llum que no mor a cada segon.
Marxa cap a tots els costats de la inseguretat
del crit a les llàgrimes, cap a totes les valls
cercant la mallada, els racons i amagatalls,
duent a l’esquena la dolor d’aquelles
que callaren amb les ombres abans que ella.
Es nodreix de brolls de pa brunyit, dorm
damunt dels garbons de llenya més secs
i s’agença de les aigües amb esclat de mans endins.
Ens convida la seua resolta mirada:
res no li espaventa el silenci fulgent
del cor, quan la ziga-zaga aplega
i a l’horitzó del seu amor en fuita
hi ha un cansament d’aixada, un reguerol
entreobert aguaitant la llavoreta
i no conrea ací més indecisió de qui vetla
la cava de l’angúnia, els soliloquis
de l’amant primera, pero no prescindeix
de la capa de llum, de l’antiga verema
dels sanglots encesos, i cerca l’expansió dels noms
un altre nom en cada crepuscle esxudant les roses
del cos en guspires, en cada llençol que anuncia
el trenc d’alba.


(de Només per a dones, 2009)








LA LUZ DE MI PIEL








La mujer que luce la indumentaria
de la luz en las largas mañanas de invierno
tienta la piel de los siglos en el origen
de su cuerpo de chispas, cuando era piedra,
pájaro, riachuelo, devota materia
abierta a los requerimientos del surco,
fertilidad en yugo.
Se enciende horadando los pozos de la tierra
cerca de los árboles más antiguos,
testimonio del dulce camino de las acacias.
Busca las ánforas de la lluvia que sana,
en donde queda gimiendo la ansiedad de los hombres.
Añora el esplendor del astro nunca cumplido,
la muda de la luz que no muere a cada segundo.
Marcha hacia todos los costados de la inseguridad
del grito en las lágrimas, hacia todos los valles
buscando la majada, los rincones y escondrijos,
llevando a la espalda el dolor de aquellas
que callaron con las sombras antes que ella.
Se nutre de brotes de pan bruñido, duerme
sobre las gavillas de leña más secas
y se atilda de las aguas con chasquido de manos adentro.
Nos convida su resuelta mirada:
nada le asusta el silencio fulgente
del corazón, cuando el zigzag llega
y en el horizonte de su amor en huida
hay un cansancio de azada, un reguerillo
entreabierto acechando la semilla
y no cultiva aquí más indecisión de quien vela
la cava de la angustia, los soliloquios
de la amante primera, pero no prescinde
de la capa de luz, de la antigua vendimia
de los encendidos sollozos, y busca la expansión de los nombres
otro nombre en cada crepúsculo exudando las rosas
del cuerpo en centellas, en cada sábana que anuncia
cuándo rompe del alba.

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2 comentarios:

Blogger El Pinto ha dicho...

Cuando rompe el alba, amigo puede pasar cualquier cosa, y más si la luz asoma de la mano de una mujer.
Precioso poema.

27 de junio de 2010, 17:47

 
Blogger Pere Bessó ha dicho...

Ay, pero ese alba pasa cuando pasa, amigo pinto.
Un abrazo.
Pere

27 de junio de 2010, 23:07

 

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